llueve.
a la salida de una curva, un charquito
y tres gorriones bañándose.
ternura.
jueves, 29 de octubre de 2015
miércoles, 28 de octubre de 2015
libros y olvidos
[...] que aunque hoy recuerdo solo vagamente, porque los años me roban mis
mejores lecturas, nunca olvidaré. A veces me gusta pensar que no importa tanto
lo que cuentan los libros, como la huella que te dejan, una especie de olor que
reconocerías incluso el día de tu entierro.
esta cita de Libros peligrosos de Juan Tallón me ha recordado esa frase de
Cortazar que decía de un libro que era inolvidable aunque había olvidado
de que trataba.
aunque a saber porque yo tampoco recuerdo muy bien.
mejores lecturas, nunca olvidaré. A veces me gusta pensar que no importa tanto
lo que cuentan los libros, como la huella que te dejan, una especie de olor que
reconocerías incluso el día de tu entierro.
esta cita de Libros peligrosos de Juan Tallón me ha recordado esa frase de
Cortazar que decía de un libro que era inolvidable aunque había olvidado
de que trataba.
aunque a saber porque yo tampoco recuerdo muy bien.
lunes, 28 de septiembre de 2015
ahora que se acaba septiembre
septiembre es el sol oblicuo y dulce
y la misma luz de marzo pero con hojas.
las moras y las peras.
el olor del chutney y las cazuelas de mermelada.
los pantalones largos y el jersey al atardecer.
los petirrojos, los cuervos y los estorninos,
las nueces y las primeras setas,
los árboles amarilleando,
los días acortándose.
y sobre todo, los primeros fuegos.
y la misma luz de marzo pero con hojas.
las moras y las peras.
el olor del chutney y las cazuelas de mermelada.
los pantalones largos y el jersey al atardecer.
los petirrojos, los cuervos y los estorninos,
las nueces y las primeras setas,
los árboles amarilleando,
los días acortándose.
y sobre todo, los primeros fuegos.
jueves, 24 de septiembre de 2015
rocío del cielo
Covarrubias, en su Tesoro de la lengua castellana, nos ofrece esta curiosa explicación sobre la producción de la miel:
[…] la miel ordinaria (según lo da a entender Plinio) no es otra cosa sino un rocío del cielo que cae sobre las hojas de las hierbas y de los árboles, el cual las abejas desfloran, comen y lamen con muy grande apetito, a causa de su natural dulzor, y después de haberle alterado algún tanto en el vientre, sintiéndose muy hinchadas con él, por su demasiada abundancia, son constreñidas a vomitarle.
[…] la miel ordinaria (según lo da a entender Plinio) no es otra cosa sino un rocío del cielo que cae sobre las hojas de las hierbas y de los árboles, el cual las abejas desfloran, comen y lamen con muy grande apetito, a causa de su natural dulzor, y después de haberle alterado algún tanto en el vientre, sintiéndose muy hinchadas con él, por su demasiada abundancia, son constreñidas a vomitarle.
miércoles, 9 de septiembre de 2015
martes, 1 de septiembre de 2015
sábado, 29 de agosto de 2015
Memoria
Tan solo recuerdas
el aire verde entre las hojas de los avellanos,
la mano pellizcando la alegría
de ser niño siempre,
una tarde y otra,
pues el tiempo no existía todavía y la muerte
- la muerte era una columna eléctrica
donde se posaban, solemnes, los pájaros.
Ambos mundos, Poesía 1988-2009, Xuan Bello.
el aire verde entre las hojas de los avellanos,
la mano pellizcando la alegría
de ser niño siempre,
una tarde y otra,
pues el tiempo no existía todavía y la muerte
- la muerte era una columna eléctrica
donde se posaban, solemnes, los pájaros.
Ambos mundos, Poesía 1988-2009, Xuan Bello.
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