martes, 26 de febrero de 2013

A la manera de los chinos

Al romper el día un viento norte ha desprendido
la nieve de las ramas del abeto. Ningún disfraz
dura mucho. ¿Creíste que no había viento
bajo tierra? Mi caballo tártaro prefiere
el viento norte. ¿Creíste que un poco
de tiempo y muerte me detendrían?
¿Acaso no me elegiste por la postura terca
de la cabeza, por mis ojos verdes que desanimaban
a charlatanes y vendedores que llamaban a la
puerta?

Dejé marcado un sendero, un círculo ahuevado
alrededor de tu tumba para mantener el calor
mientras te hablo. Soy la única
en el cementerio. Elegiste bien. Nadie
es tan terca como yo, y mi caballo tártaro
prefiere el viento norte.

Tess Gallagher.

2 comentarios:

arponauta dijo...

y cientos de verstás por delante...

Victoria dijo...

Caballo tártaro. Viento del norte. Cementerio. Las verstás de arpo... y esta foto que tengo en mi escritorio apoyada en uno de los puentes de San Petersburgo.
Gracias, shi...