lunes, 15 de septiembre de 2014

cae la tarde en el camping en el que me he parado,
he cenado ya y no son ni las ocho.
un arrendajo grazna entre los árboles.

en septiembre solo andan por los campings parejas de jubilados
y los que vamos solos, el hombre de la moto, el chico de la bici,
yo y mi furgoneta.

me he bañado al llegar.
soñé que sería en el río que hay al fondo pero resulta ser apenas un arroyo.
sin embargo hay una piscina que está tentadoramente vacía cuando llego.
por una vez no me tiro de cabeza y entro en el agua desde los escalones,
el agua está casi caliente, me sorprende.
tengo la piscina para mi sola.

he cenado noodles.
bebo vino.
leo a Karl Ove K.
oscurece.


y el tiempo se suspende.

sábado, 23 de agosto de 2014

Me encantaba vivir en aquel carromato de gitanos.
Me encantaba sobre todo por las noches, cuando estaba
arropado en mi litera y mi padre me contaba cuentos. La
lámpara de parafina tenía la llama baja, y yo veía los trozos
de madera ardiendo al rojo en la vieja estufa y era
maravilloso estar tumbado allí, acurrucado y calentito en mí
cama, en aquella pequeña habitación. Y lo más maravilloso
de todo era la sensación de que, cuando yo me durmiera,
mi padre seguiría allí, muy cerca, sentado en su silla
junto al fuego o tumbado en la litera encima de la mía.

Danny el campeón del mundo, Roald Dahl. 

sábado, 16 de agosto de 2014

vivir en los ríos.

con la piel quemada y el pelo apelmazado.

atrapar peces con la mano
y robar huevos a las fochas.

remar al amanecer.
y nadar al atardecer.

dormir en lenguas de arena.
hacer hogueras con madera arrastrada.

oler a humo y a cieno.



jueves, 14 de agosto de 2014

me llevé el ukelele al viaje.
he aprendido unos cuantos acordes y puedo jugar a que hago música.
y toco muy bajito mientras atardece y bebo vino.

y me consuela.




(Malcom Lowry tocando el ukelele.)

martes, 29 de julio de 2014

vencejos

el domingo los vencejos se fueron.
al atardecer los vi volar en una bandada que se juntaba y se disgregaba.

trazaban amplios círculos, desaparecían y volvían a aparecer.
había algo diferente a los otros días.

y es que se estaban preparando para marchar
con todos los jóvenes inexpertos haciendo sus primeros vuelos.
al día siguiente ya no estaban.

llegaron el uno de mayo y ya se han ido.
y me da tanta pena cuando desaparecen.

los días son más silenciosos.
y es como si nos quedáramos más solos.

viernes, 25 de julio de 2014

Run Run se fue p'al norte

¿cómo es que nunca había escuchado esta canción?

jueves, 17 de julio de 2014

Los peores climas son los mejores

  Marzo: Alhelíes (especialmente los marrones de antes). Vientos
gélidos barriendo las esquinas y lanzándote arenilla a los ojos. Liebres
enfrentándose en combates de boxeo entre el trigo verde.
  Abril: El olor de la tierra después del chaparrón. El placer de oír
puntualmente al cuco el día 14 y de ver la primera golondrina;
que, de hecho, suele ser un avión zapador.
  Mayo: Compota de ruibarbo. El placer de no llevar ropa interior
de abrigo.
  Junio: Tormentas de verano. El olor del heno. Salir a dar paseos
después de cenar. Deslomarse recogiendo patatas.
  Julio: Ir a la oficina con la camisa arremangada. El crujido
incesante de los huesos de cereza mientras uno camina por las aceras
de Londres.
  Agosto: Mosquitos. Ciruelas. Bañarse en el mar. Lechos de geranios,
dolorosos de mirar. El olor polvoriento de los carros cisterna.
  Septiembre: Zarzamoras. Cambian de color las primeras hojas.
Mañanas cargadas de rocío. El placer de ver de nuevo un fuego en la
chimenea.
  Octubre: Días sin una pizca de viento. Olmos amarillentos asomando
por encima de la neblina, con todas las hojas muertas y ninguna
caída.
  Noviembre: Vendavales violentos. El olor de las hogueras de ramas
secas.
  Diciembre: Búhos ululando. Películas de escarcha en los charcos.
Castañas asadas. El sol colgando sobre los tejados como una bola
escarlata que podemos mirar sin protegernos los ojos.

Los peores climas son los mejores, Ensayos, George Orwell.