
Hoy hice un gazpacho. Estaba bueno, pero no excelente.
Y me acordé de un pasaje de "Alfanhuí", uno de mis libros iniciáticos.
Dice así:
"Un día le mandaron hacer el gazpacho , porque el que siempre lo hacía no había bajado aquella mañana. Alfanhuí fue picando cosa por cosa, en la artesa de barro: tomates, pan, melón, pimientos rojos, pimientos verdes, pepinos, cebollas, etc. y todo lo iba echando a flotar sobre el agua y el aceite. Luego entornaba los ojos y miraba por el color, como iba quedando, para echar más, según le parecía que quedara mejor,de esto o de aquello, según le parecía que quedara mejor compuesto. Cuando los hombres fueron a comer, Alfanhuí ya tenía el gazpacho preparado. Lo había hecho con tanta gracia y a todos gustó tanto, que desde entonces fue siempre él quien lo preparaba."
Creo que al prepararlo, no he entornado los ojos.