martes, 21 de abril de 2009

La Oveja




La llamábamos La Oveja por que tenía aspecto de tal.
Ya estaba en la casa, cuando nos fuimos a vivir a ella, junto con tres o cuatro perros más.
Había sido perra de pastor pero, según nos contaron, se quedó en la granja por amor a Canelo, un perro imponente mezcla de collie. Ciertamente siempre iban juntos a todos lados.

La Ove tenía los dientes desgastados.
En esa zona guían los rebaños lanzando piedras que los perros buscan.
Le encantaban las piedras y las encontraba siempre aunque se las tiraras al agua. Hicimos la prueba innumerables veces. Buscábamos piedras fácilmente reconocibles, las lanzábamos al agua y La oveja sumergía la cabeza y las sacaba. Cómo lo hacía sigue siendo un misterio para mí.

Era una perra dulce, agradecida y cariñosa. B. siempre decía que era una perra incondicional. Tenía razón.

Cuando nos fuimos de allí nos la llevamos con nosotras, ya era nuestra perra.

Hoy la he recordado mientras paseaba por una senda que ella descubrió.

Los ojos se me han puesto un poco húmedos.

viernes, 17 de abril de 2009

de frases certeras que encuentras en una canción

como los perros,
intentando vivir, viviendo.

Pedro Guerra, Niños.

sábado, 4 de abril de 2009

viernes, 3 de abril de 2009

lunes, 30 de marzo de 2009

Porque la Tierra es redonda

Con una mano cogió el mar y con la otra un velero,
para explicar una de las pruebas
de que la Tierra es redonda.

-¿Todos los días, le preguntaba.

Lo mismo de día que de noche?

-Siempre, me respondió, y si no fuera redonda
en toda su corteza, nada se tendría en pie,
el mar llegaría hasta las cumbres nevadas
no podrían volar las aves
ni correr los niños por los campos del estío.
Ni siquiera habría verano.

Todo existe: la rosa, la luna,
mi alma, los vientos, la sonrisa de ella
y la sombra del cerezo, y las cerezas,
así son porque la Tierra es redonda.

El velero se hundía en el horizonte
y el mar iba y venía en su mano derecha
la espuma de las olas escurriéndose entre sus dedos.
Refrescaban mi rostro redondas gotas de lluvia
caída de grandes nubes que venían del Sur
gracias a que la Tierra es redonda.

Alvaro Cunqueiro, Hierba aquí o allá.
Traducción César Antonio Molina


jueves, 26 de marzo de 2009

Para viajar

Para viajar, debería bastarnos sólo con nuestro cuerpo; pero las noches reclaman un abrigo; la lluvia, una capa; el baño, un traje limpio; el pensamiento, tinta y pinceles. Y los regalos que no se pueden rehusar... Las dádivas estorban a los viajeros.

Matsuo Basho, Sendas de Oku.

Versión de Octavio Paz y Eikichi Hayashiya.

martes, 24 de marzo de 2009

Hacer una pradera

Hacer una pradera
requiere un trébol
y una abeja.
Un trébol y una abeja
y el ensueño.
Si las abejas escasean,
basta el ensueño.

Emiliy Dickinson