lunes, 1 de marzo de 2021

plumas

 esta mañana en la entrada de casa había decenas de pequeñas plumas, casi todas plumón. parecerían de gorrión y aunque algunas me han sorprendido por sus colores es lo más probable,
hay una colonia de gorriones que vive en el laurel.

he buscado alrededor pero no he encontrado nada, ni sangre ni huesos, ningún resto más.
las pequeñas plumas se mueven con el viento y se enganchan en las hierbas y las hojas.
qué pájaro sería, quién lo cazó?

ayer vinieron unos amigos a última hora a dar un paseo con los perros.
a la vuelta creí oír  un cárabo pero resulta difícil concentrarse cuando vas en compañía, tienes que atender a la conversación, tienes que seguir el ritmo, no puedes pararte un rato largo a escuchar.
agradezco las visitas pero cuesta acostumbrarse a la sociedad cuando llevas tiempo en soledad.
 
cuando entré en casa ya era de noche.

jueves, 28 de mayo de 2020

Atardece

Atardece y los vencejos vuelan sobre mí, entre ellos se ve algún avión con su vientre blanco.

Ayer corté la hierba por sexta vez y ya saqué la sombrilla. Hoy he limpiado la zona del microhuerto pero no voy a poner nada, lo he intentado mil veces pero no se me da nada bien, mi alma es recolectora y nómada, plantar no es lo mío.

Los gorriones no paran con su cháchara, es la hora en la que deben de contarse su día.
Y se escuchan de nuevo los coches, el silencio de la cuarentena era un regalo temporal.

Me gustan estos atardeceres largos, son casi las diez y aún puedo leer.
Los vecinos ya han vuelto con las vacas y también con las ovejas.
Los gorriones empiezan a callar, se recolocan en el laurel, a ratos un aleteo, una discusión y de pronto el silencio.

Es hora de recogerse.

jueves, 21 de marzo de 2019

adiós Elenita

madrugo para ir a nadar.

cuando salgo voy a comprar el periódico, hoy es 21 de marzo
y es un rito que he seguido durante años,
comprar el periódico en este día y buscar la esquela de Elenita.

he repasado dos veces el periódico por si se me había pasado
pero la esquela no está, la del año pasado me sonó a despedida
y así ha sido, el rito terminó,
adiós Elenita.



sábado, 2 de febrero de 2019

2 de febrero

2 de febrero, nieva, mucho.

ayer tuve un percance con la chimenea de la estufa y hoy he tenido que limpiarla
mientras caían copos y alguno se deslizaba por mi espalda.
la nieve es muy bonita en el imaginario pero muy incómoda si tienes que seguir haciendo tu vida.
me alegro de no tener necesidad de salir.

C estaría encantada, lo que más amaba en el mundo era la nieve, quedarse aislada y los animales.
hoy sería la víspera de su cumpleaños y ya hace casi nueve años de su muerte,
sigo echándola de menos.

horneo una especie de empanada sui generis, lleva mostaza, remolacha asada, queso y pastrami.
me encanta el pastrami y prepararlo, yo que soy cuasi vegetariana.
pero está tan rico, tan especiado y ahumado.

las estufas están encendidas, la casa cálida a pesar del frío.

me encantan los fuegos, las estufas, la leña.
cuando vuelvo a la ciudad me doy cuenta de que mi ropa huele a humo,
aquí no lo noto.

bebo vino, escribo, sigue nevando, 2 de febrero.

jueves, 7 de junio de 2018

El año de la manzanilla

Nunca le había prestado mucha atención a la manzanilla,
sobre todo después de una infusión que probé una vez y que estaba tan fuerte
y concentrada que la aborrecí.

Además pensaba que no se daba en esta zona, que necesitaba un clima más cálido.

Así que ha sido una sorpresa, en este año de forrageo, saber que hay por aquí
y que muchas  de esa margaritas a las que no prestaba atención, eran manzanilla.

Y he aprendido a distinguirla, lo primero por el aroma, huele a manzanas
(¡claro, por eso manzanilla!)
y despues porque si abres la cabezuela globosa y ves que está hueca no hay duda.

Y despues he descubierto la magarza, otra manzanilla muy humilde y aromática.

Ahora recojo manzanilla todos los días, la regalo y la bebo,
su infusión es aromática y fresca, nada que ver con las infames bolsitas.

Asi que, sí, este es el año de la manzanilla.

miércoles, 21 de marzo de 2018

Hasta siempre Elenita


Hace cosa de un mes que la bibliotecaria detective me recordó que se
acercaba el 21 de marzo y le prometí no olvidarlo porque  algún año
me ha sucedido.
Llevo siguiendo esta historia desde el 2005 y cuántas cosas
han pasado desde entonces (también yo he tenido mis propias elenitas).

Y cada año era una alegría buscar el periódico y ver cuál era el texto
sorprendente.
Pero llevo ya unos años que ya no me hace la misma ilusión y que lo hago
más por obligación autoimpuesta que por otra cosa.

Y me da que algo parecido puede pasarle a JL Casaus, ese "Hasta siempre
Elenita" me suena a despedida definitiva.


Lo mismo vuelvo a comprar el periódico de nuevo el año que viene
solo para comprobarlo.

Mientras tanto, Hasta siempre Elenita.

miércoles, 28 de febrero de 2018

violetas en la nieve

28 de febrero de uno de los inviernos con más nevadas que recuerdo,
quizá esta sea la quinta que cae.
pero aunque hiele no me importa, ahora tengo crampones.

y no me falta leña (dos toneladas que apilé en un solo día,
me sorprendo a mi misma).

y aunque no hice compra puedo hacer pan.
y tengo té.
y tengo cerveza.
puedo sobrevivir, nada me falta.

(y me acuerdo de C, siempre deseosa de quedarse aislada,
este año lo hubiera disfrutado.)

hago unos cuantos viajes a la leñera, los copos ya han tapado mis huellas de esta mañana.
quito la nieve de la bandeja donde pongo semillas a los pájaros y la coloco bajo
el laurel, aquí no hay nieve, está a cubierto y podrán comer.

y de pronto las veo, hay violetas escondidas bajo las hojas.
alegría!

viernes, 3 de noviembre de 2017

Suena Dowland, bebo té, llueve,
la estufa está encendida y los garbanzos que borbotean al fuego huelen a clavo.

Ah, no es eso felicidad!

(De los treinta y tres momentos felices de Chi.)

viernes, 15 de septiembre de 2017

Edelina

Viene a verme y me trae de regalo cuatro melocotones
cada uno de ellos envuelto en una servilleta de papel.
Para que no se golpeen, me dice.

La gentileza de la gente antigua.

viernes, 18 de agosto de 2017

Guaridas

 “La guarida es un lugar protegido en el que se puede entrar para encontrar refugio.
Además, cuenta con una puerta trasera por la que uno puede escaparse. De lo contrario,
no sería una guarida. Una guarida no es una trampa”.

(Maravillosa definición de Louise Bourgeois, lo entiende muy bien.)

viernes, 30 de junio de 2017

Atica

Los ingredientes de Atica según Henry Miller son:

"Tomillo, salvia, toba calcárea, asfódelo, miel, arcilla roja,
tejados azules, acanto, luz violeta, rocas calientes, vientos secos,
polvo y retsina."

Peregrinos de la belleza, María Belmonte.

(no es mala receta.)

domingo, 26 de marzo de 2017

Cambios de hora

Cada vez que hay un cambio de hora recuerdo a C y su negativa a cambiarla.
Pasaban semanas hasta que transigía,
ella contra el mundo.
Ciertamente llegaba un momento en que no le quedaba más remedio
si no quería llegar con antelación o retraso a los sitios
pero hasta que eso sucedía pasaban unos cuantos días.

Y al hilo de esto he recordado también ese extraño reloj soviético de 24 horas
que utilizó durante un tiempo.
A mi me resultó imposible saber nunca que hora marcaba
pero ella lo consultaba con soltura.

C y su extravagante conducta,
cuánto la echo de menos.

sábado, 25 de marzo de 2017

-Hay algunos a los que les gusta ensuciarse-

Hay algunos a los que les gusta ensuciarse
y arreglar cosas
beben café al alba,
cerveza después de trabajar

Y otros que no se manchan
aprecian sin más las cosas,
para desayunar toman leche
y zumo por la noche.

Y están los que hacen las dos cosas,
esos beben té.

Gary Snyder, La mente salvaje.
(Traducción de  Nacho Fernandez.)

martes, 21 de marzo de 2017

Elenita


Este año no ha habido problemas, me lo recordaron por varios lados, me acordé
el día señalado y encontré el periódico (cada vez más delgado) a la primera.
La esquela estaba en la tercera página empezando por detrás y no es muy largo
el texto. 
Pero seguía estando.

lunes, 6 de marzo de 2017

A Marzo

Querido Marzo — Pasa —
Qué alegría —
Te estaba esperando —

Deja el Sombrero —
Debes de haber caminado mucho —
Vaya, estás Exhausto —
Querido Marzo, ¿cómo estás? ¿y los demás?  —
¿Dejaste bien a la Naturaleza? —
Oh Marzo, Ven arriba conmigo —
Tengo muchísimo que contar —

Recibí tu Carta, y los Pájaros también —
Los Arces no sabían que venías — hasta que lo anuncié,
Qué rojas se pusieron sus caras —
Pero Marzo, perdóname — pues
Todas esas Colinas que querías que Tintara —
No había ningún Purpura apropiado —
Te los llevaste todos contigo —

¿Quién llama? Ah, es Abril.
Cierra la Puerta —
Me niego a que me acose —
Ha estado fuera un Año y se presenta
Cuando estoy ocupada —
Pero las pequeñeces resultan más triviales
Ahora que estás tú aquí,

La Culpa es tan valiosa como los Elogios
Y los Elogios tan sencillos como la Culpa —


(hoy me he tropezado con este poema de Emily Dickinson en su versión en inglés.
me he puesto a buscar traducciones y ninguna me acababa de convencer. y entonces,
como hago a veces, he elegido las partes que más me gustaban y he hecho mi propia versión 
así que lo que hay aquí es una versión libre a partir de la traducción de Álvaro Torres Ruiz e Isaías Garde.)

miércoles, 23 de noviembre de 2016

gorriones

luz nublada de noviembre.

desde la ventana del taller veo a los gorriones
picotear entre la hierba.
de pronto, algo que no sé que es hace que levanten el vuelo
y se refugien en el sinforicarpo, lleno ahora de globosos frutos blancos.
pero es una falsa alarma, no hay peligro y al cabo de un rato vuelven al suelo.

me agrada que una colonia de gorriones viva en el patio.
en época de cría hacen nidos por todo el tejado
y en cuanto empieza a amanecer pian y trinan, todos a la vez.
no es un canto bonito, es ruidoso y nada armónico
pero me gusta escucharlos en sueños.

en invierno, al atardecer se concentran en el laurel
y si me acerco y hago algo de ruido porque juego con Ras o recojo la colada,
oigo como protestan, revolotean y luego se acomodan de nuevo.

mañana esparciré avena y migas de pan por el patio,
quizá nieve.

jueves, 20 de octubre de 2016

El cielo de los animales

Aquí están con los dulces ojos abiertos.
Es un bosque
si han vivido en un bosque.
Si han vivido en la llanura,
es hierba lo que se extiende
para siempre bajo sus patas.

Al no tener alma, vinieron,
de todas formas, sin saberlo.
Sus instintos florecen
y se levantan con los dulces ojos abiertos.

Para hermanarse con ellos, el paisaje florece,
excede lo necesario,
el bosque más frondoso,
el más profundo campo.

Para algunos
el lugar no sería lo que es sin la sangre
cazan, como han cazado,
pero con garras y dientes perfectos,

aún más letales de lo que suponen,
acechan con un mayor silencio
y se agazapan sobre las ramas.

Y su descenso
sobre los lomos brillantes de sus presas
puede tardar años
de dicha que se cierne soberana.

Y los que son cazados
saben que esto es su recompensa: caminar
bajo esos árboles, sabiendo
qué está gloriosamente encima de ellos.

Y no sentir ya miedo
sino aceptación,
el indoloro cumplimiento de si mismos.
Y en el centro del ciclo
caminan, tiemblan bajo el árbol,
caen, son destrozados, se levantan
y caminan de nuevo.

(hoy encontré este poema de James Dickey y he hecho una versión a partir de las de Tom Maver y José Emilio Pacheco.)

martes, 11 de octubre de 2016

Estorninos

Algunas cosas no pueden ser atrapadas en palabras,
los estorninos en un río de octubre, por ejemplo:
el modo en que se elevan desde el borde de un tejado en una nube
dirigida por un coreógrafo oculto;

el modo en que suben, se agrupan y descienden,
tirando de alguna arteria desconocida del corazón humano;

el modo en que la nube se rompe y fusiona
las partes inferiores de las alas recogiendo toda la luz
que quedaba en el cielo del crepúsculo;

el modo en que vuelan y confluyen hacia el tejado de un depósito,
un pájaro marrón tras otro.

Aves de invierno y otros poemas, Moya Cannon (traducción de Jorge Fondebrider).

martes, 27 de septiembre de 2016

carta de Ted Hughes a su hija Frieda

Querida Frieda:

¿Qué tal los exámenes? ¿Cogiste buena carrerilla?

Al lluvia llegó justo cuando estábamos terminando de cargar
las balas de heno; tuvimos que darnos mucha prisa para meterlas
dentro, había heno en el Land Rover, en la camioneta de Jean
e Ian, en la carreta, y nosotros teníamos heno en los oídos, en
la nuca, en las botas, dentro de las camisetas. Volvimos a casa
bamboleándonos, nos levantábamos y nos entraban cosquillas,
trastabillábamos y nos caíamos otra vez... Justo delante de nosotros
avanzaba otro tractor a paso de tortuga tirando de un remolque
con una carga el doble de alta que la nuestra, como un rascacielos.
Por todo el campo se veían tractores desesperados arrastrándose
de vuelta a casa,aplastados por las últimas cargas imposibles
de transportar, bajo una lluvia verde intenso.

La lluvia está haciendo que todo vuelva a crecer. Incluidas
tus fresas salvajes, que están exquisitas (las que no se comen los
pájaros, claro). Desde que segamos la jungla de malas hierbas
que crecía por encima de la pista de tenis y la parte de arriba
del huerto se han instalado varias bandadas de mirlos y tordos
que cazan por allí. Y palomas. Diente de León Naranja también
caza, ha descubierto una gran metrópolis de ratones allí arriba,
que estaba antes fuera de su alcance. Ese gato es flor anaranjada,
hermosa e inquieta.

Jueves por la tarde y sigue lloviendo.

(...) Bueno, aquí estamos ya, todos doloridos (las articulaciones
nos chirrían como una vieja verja rota), después de recoger
las balas de heno.
También han llegado los veraneantes, sentados en sus coches-sauna
bajo el aguacero, atascados como en un túnel de lavado,
mirando fijamente el mar, con sus transistores encendidos
y el helado chorreándoles por el brazo hasta el codo. Hasta muy
pronto.
Te quiere,

Papá

(esta deliciosa carta aparece en el libro Postdata de Simon Gardfield
que he disfrutado mucho.)

miércoles, 21 de septiembre de 2016

¡la felicidad de hacer novillos!



El otro día me tropecé con este fragmento precioso de una película que no conocía,
un cortometraje de Jacques Rozier de 1956 que se titula "Rentrée des classes".
No me costó mucho encontrar la peli completa y los subtítulos.
Aunque en realidad, este es el mejor fragmento (pese a que la banda sonora moleste
un poco, la verdad).

Cuántas cosas maravillosas por descubrir.